
AW | 2024 11 26 16:18 | INDUSTRY / GOVERNMENT
Principales jefes aviación son despedidos
El sector de la aviación en Rusia enfrenta una turbulencia sin precedentes, con la decisión de la United Aeronautical Corporation (UAC) que ha anunciado la destitución de los CEOs de dos de sus principales subsidiarias, A.S. Yakovlev Design Bureau y Public Joint Stock Company Tupolev. Este cambio se produce tras retrasos en la producción, sanciones occidentales y un reciente incidente que involucró a uno de los aviones insignia de Rusia, el SJ-100, que se incendió después de aterrizar en Turquía.
En medio de escándalo incendiario de ambas compañías y el caos en la línea de producción, el Kremlim ha movido la cúpula de más alto nivel en las dos compañías aeronáuticas constructoras de aeronaves, ante la falta de resultados esperados y en medio de una guerra ruso-ucraninana que condiciona el progreso en el sector de la aviación comercial. Los crecientes desafíos dentro del programa de producción de aeronaves domésticas de Rusia, enfrenta el desafío de reemplazar la envejecida de las aerolíneas rusas.
La reestructuración de liderazgo se encuentra bajo presión creciente. La UAC anunció el Lunes 25/11 el despido de Andrei Boginsky, CEO de Yakovlev, y Konstantin Timofeev, Director General de Tupolev. Ambas empresas fueron recientemente integradas en la UAC bajo las órdenes del Presidente Vladimir Putin para optimizar las operaciones.
La UAC asumirá ahora el control directo de Yakovlev y Tupolev, enfatizando la urgencia de acelerar la certificación y la producción en serie de aeronaves nacionales. “Consolidar la gestión a nivel de la empresa matriz nos permite enfocar recursos en cumplir con plazos de producción críticos”, declaró la compañía aeronáutica UAC.
El cambio de liderazgo se produce solo unos días después de que un jet regional SJ-100, una piedra angular de las ambiciones de Rusia en su flota doméstica, se incendiara al aterrizar en Turquía. Aunque todos los pasajeros fueron evacuados de manera segura, el incidente ha generado más dudas sobre la fiabilidad de la industria de la aviación rusa.
El SJ-100, anteriormente conocido como Sukhoi Superjet 100, es central en los esfuerzos de Rusia para contrarrestar las sanciones que limitan el acceso a piezas de Airbus y Boeing. Sin embargo, el programa ha enfrentado importantes contratiempos, incluyendo retrasos en la certificación y producción.
Críticas a la industria
Los informes sugieren que el Primer Ministro Mikhail Mishustin ordenó personalmente el despido de Andrei Boginsky, citando un colapso del programa de aviación civil de Rusia. Sin embargo, han surgido relatos contradictorios, con algunos expertos de la industria disputando esta afirmación.
El momento de estos despidos subraya la creciente frustración con la incapacidad de la Federación Rusia para cumplir con sus ambiciosos objetivos. El Gobierno ha prometido más de US$ 2.7 mil millones de Dólares para desarrollar aeronaves nacionales, pero programas como el MC-21, destinado a rivalizar con los modelos Boeing 737 y Airbus A320, han experimentado repetidos retrasos, con la entrada en servicio ahora esperada para 2025.
Sanciones occidentales
La industria de la aviación de Rusia ha enfrentado dificultades desde que la invasión del país a Ucrania en 2022 provocó sanciones severas. Estas restricciones han cortado el acceso a componentes críticos para aviones de fabricación occidental, dejando a casi la mitad de la flota de Airbus A320neo de Rusia en tierra debido a problemas con los motores.
Para contrarrestar estos desafíos, Moscú tiene como objetivo producir 600 nuevos aviones para 2030. Sin embargo, persisten preguntas sobre si la industria tiene la capacidad para cumplir con este ambicioso objetivo en medio de interrupciones en la cadena de suministro y obstáculos técnicos.
La crisis dentro del sector de la aviación refleja dificultades más amplias en la base industrial de Rusia bajo sanciones. Los retrasos y la mala gestión en la producción de aviones nacionales han puesto de manifiesto los problemas sistémicos dentro de la planificación y ejecución económica del país.
Perspectivas rusas
Los despidos de alto perfil de los ejecutivos de Yakovlev y Tupolev marcan un punto crítico para las ambiciones de aviación de Rusia. Con el tiempo corriendo en sus planes para renovar su flota envejecida, la UAC enfrenta una inmensa presión para entregar resultados. Sin embargo, aún está por verse, si estos cambios de liderazgo serán suficientes para superar los contratiempos en la producción, las sanciones y los desafíos técnicos.
A medida que Moscú se esfuerza por reconstruir su industria de la aviación, las apuestas son altas no solo para UAC, sino también para la posición económica y geopolítica de Rusia en el escenario global. 
Tupolev and Yakovlev dismissed

Top aviation bosses are dismissed
The aviation sector in Russia is facing unprecedented turbulence, with the decision of the United Aeronautical Corporation (UAC) to dismiss the CEOs of two of its main subsidiaries, A.S. Yakovlev Design Bureau and Public Joint Stock Company Tupolev. This change comes after production delays, Western sanctions and a recent incident involving one of Russia’s flagship aircraft, the SJ-100, which caught fire after landing in Turkiye.

Amid the arson scandal of both companies and chaos on the production line, the Kremlin has moved the top management of the two aircraft-building companies, in the absence of expected results and in the midst of a Russian-Ukrainian war that conditions progress in the commercial aviation sector. Mounting challenges within Russia’s domestic aircraft production program, the company faces the challenge of replacing Russia’s aging airlines.
Leadership restructuring is under increasing pressure. UAC announced Monday 25/11 the dismissal of Andrei Boginsky, CEO of Yakovlev, and Konstantin Timofeev, General Director of Tupolev. Both companies were recently integrated into UAC under orders from President Vladimir Putin to streamline operations.
UAC will now assume direct control of Yakovlev and Tupolev, emphasizing the urgency of accelerating certification and serial production of domestic aircraft. “Consolidating management at the parent company level allows us to focus resources on meeting critical production deadlines”, UAC aircraft company stated.
The leadership change comes just days after an SJ-100 regional jet, a cornerstone of Russia’s domestic fleet ambitions, caught fire upon landing in Turkey. Although all passengers were safely evacuated, the incident has raised further questions about the reliability of the Russian aviation industry.
The SJ-100, formerly known as the Sukhoi Superjet 100, is central to Russia’s efforts to counter sanctions limiting access to Airbus and Boeing parts. However, the program has faced significant setbacks, including delays in certification and production.
Criticism of the industry
Reports suggest that Prime Minister Mikhail Mishustin personally ordered the dismissal of Andrei Boginsky, citing a collapse of Russia’s civil aviation program. However, conflicting accounts have emerged, with some industry experts disputing this claim.
The timing of these dismissals underscores growing frustration with the Russian Federation’s failure to meet its ambitious targets. The government has pledged more than US$ 2.7 billion to develop domestic aircraft, but programs such as the MC-21, intended to rival the Boeing 737 and Airbus A320 models, have seen repeated delays, with entry into service now expected by 2025.
Western sanctions
Russia’s aviation industry has faced difficulties since the country’s invasion of Ukraine in 2022 triggered severe sanctions. These restrictions have cut off access to critical components for Western-made aircraft, leaving nearly half of Russia’s Airbus A320neo fleet grounded due to engine issues.
To counter these challenges, Moscow aims to produce 600 new aircraft by 2030. However, questions remain over whether the industry has the capacity to meet this ambitious target amid supply chain disruptions and technical hurdles.
The crisis within the aviation sector reflects broader difficulties in Russia’s industrial base under sanctions. Delays and mismanagement in domestic aircraft production have highlighted systemic problems within the country’s economic planning and execution.
Russian outlook
The high-profile dismissals of Yakovlev and Tupolev executives mark a critical point for Russia’s aviation ambitions. With time running out on its plans to revamp its aging fleet, UAC faces immense pressure to deliver results. Whether these leadership changes will be enough to overcome production setbacks, sanctions and technical challenges remains to be seen, however.
As Moscow strives to rebuild its aviation industry, the stakes are high not only for UAC, but also for Russia’s economic and geopolitical position on the global stage. 

PUBLISHER: Airgways.com
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