Revelaciones corrupción 737 MAX

AW | 2022 05 23 21:43 | INDUSTRY / GOVERNMENT

Demanda revela clima corrupción en compañía
Fraude a través de la línea del Boeing 737 MAX

Tras darse a conocer las noticias de fraudes por medio del periódico Seattle Times ha revelado una historia realmente preocupante, que apenas ha trascendido en el ámbito de la aviación comercial. En Abril de 2016, cuando el Boeing 737 MAX se encontraba en el período de test de pruebas, la aerolínea con sede en Dallas/Fort Worth, Texas, Southwest Airlines le propuso a The Boeing Company hacer un engaño a las autoridades reguladoras de la aviación. Según lo que dicen los abogados que demandan a la aerolínea, el Gerente de la low-cost le preguntó a Boeing si podían colocar una alerta de seguridad en uno de los aviones más antiguos de Southwest, y después desactivarla cuando se hubiera certificado el 737 MAX.

La demanda aduce que el interés de esta propuesta era decirle a la FAA que esa alarma no era nueva, que se encontraba homologada en una versión anterior del mismo modelo, para determinar que los pilotos la conocían y que por lo tanto no había que formarlos en su uso, para que de esta manera la homologación de la línea 737 MAX atravesara los procesos de certificaciones más fáciles y rápidos para la industria y las aerolíneas. “Es difícil pensar en otra razón que no sea engañar a la FAA. Es realmente espantoso”, dijo Mary Schiavo, ex Inspectora General del Departamento de Transporte (DOT) de Estados Unidos y defensora de la seguridad de las aerolíneas.

La historia desarrollada por Dominic Gates, un Reportero Senior del periódico Seattle Times menciona una entrevista a Rick Ludtke, el ex Ingeniero de Boeing que diseñó la nueva alerta, quien dice acordarse de la propuesta de Southwest y cómo los gerentes de Boeing le hablaron sobre su implementación. “Nos reímos de ellos. Pensamos que estaban locos”. Lo realmente llamativo es el clima de corrupción que revelan estos hechos, de confirmarse. El avión 737 MAX, una vez certificado, tuvo dos accidentes mortales, siendo especialmente graves las acusaciones de Boeing contra Lion Air, la aerolínea a la que se le cayó el primero de los aviones.

El periódico Seattle Times habla con Southwest, que se negó a responder preguntas sobre los detalles específicos de la demanda, señalando únicamente que no está de acuerdo con lo que se dice en la demanda. Los denunciantes actúan en nombre de las personas que compraron billetes en vuelos de Southwest entre el primer accidente del MAX, en Octubre de 2018, y el segundo, en Marzo de 2019, indicando que Boeing y Southwest ocultaron defectos de seguridad para mantener el avión volando.

Golpe chino a Boeing

La gran pregunta es si la actual dirección de la compañía americana aún son capaces de reaccionar al caos o si el proceso por el que atraviesa es irreversible. Después de la pérdida de competitividad al abandonar la línea de producción de Boeing 757 y no poseer un sustituto que completara el segmento de medio alcance, la empresa entró en un ciclo irreversible de especulaciones y falta de gerenciamiento incapaz de redirigir al gigante aeroespacial, en otras palabras había perdido la capacidad competitiva de mercado. La historia a partir de este punto ha marcado un cambio de gestión incrementando los conflictos y dificultades para que la compañía Boeing continuase siendo confiable. Las cadenas de suministros se tornaron corruptas aflorando infinidades de noticias que encendían las luces de alarmas ante la falta de capacidades para afrontar los problemas creados por la desidia de gerenciamiento propio. Algunos problemas enfrentados por Boeing continúan afectando a la compañía como las declaraciones de Tim Clarke, el Director General de Emirates Airline, que decía que la mayor parte de los Boeing 777 entregados por el fabricante americano tenía problemas. Otra dificultad asoma en las declaraciones de Michael O’Leary, el Director General de la aerolínea low cost líder de Europa, Ryanair, diciendo que hay muchos problemas con los aviones que recibe, expresando que “Boeing es hoy un pollo sin cabeza”. El retraso de dos años vista para la entrega del primer 777X; el proceso de re-aprobación del Boeing 787 está actualmente a la espera de una recertificación y que la propia empresa presentó los documentos incompletos a la FAA; o que Qantas Airways ha abandonado completamente a Boeing por Airbus, mientras continúa aumentando las deficiencias que se han acumulado de larga data.

El último golpe más reciente ha sido muy significativo con la cancelación de un pedido de algo más de cien aviones por parte de China Southern Airlines, una de las grandes aerolíneas chinas, donde ha marcado una durísima respuesta del mercado con mayor potencial de crecimiento del mundo, lo cual es un mensaje muy preocupante para el fabricante americano.

The Boeing Company se mostraba históricamente al mundo por ofrecer los mejores desarrollados. Su conocimiento y su técnica parecían insuperables. Tras la absorción de McDonnell Douglas Corporation empezó a arrojar sombras de duda sobre su funcionamiento. Sin embargo, el gran problema fue posterior: fue la decisión de primar el beneficio a corto plazo por encima de la responsabilidad técnica; fue anteponer economistas a ingenieros con capacidades elocuentes.

La gran pregunta que se hace el mundo del transporte aéreo es si la actual dirección y la Junta de accionistas aún son capaces de reaccionar al caos imperante o si el proceso por el que atraviesa es irreversible, mientras que Boeing atraviesa su peor crisis en toda su historia buscando enfáticamente sobrevolar los tiempos turbulentos generados por su propia irresponsabilidad.

Corruption revelations Boeing 737 MAX

Lawsuit reveals corrupt climate in company
Fraud across the line of the Boeing 737 MAX

After making the news of fraud known through the Seattle Times newspaper, a really worrying story has been revealed, which has barely transpired in the field of commercial aviation. In April 2016, when the Boeing 737 MAX was in the testing period, the airline based in Dallas/Fort Worth, Texas, Southwest Airlines proposed to The Boeing Company to deceive the aviation regulatory authorities. According to what the lawyers suing the airline say, the manager of the low-cost airline asked Boeing if they could place a safety alert on one of Southwest’s oldest planes, and then deactivate it when the 737 MAX had been certified.

The lawsuit alleges that the interest of this proposal was to tell the FAA that this alarm was not new, that it was homologated in a previous version of the same model, to determine that the pilots knew it and that therefore they did not have to be trained in its use, so that in this way the homologation of the 737 MAX line would go through the easiest and fastest certification processes for the industry and the airlines. “It’s hard to think of any other reason than to fool the FAA. It’s really scary”, said Mary Schiavo, a former US Department of Transportation (DOT) Inspector General and airline safety advocate.

The story developed by Dominic Gates, a Senior Reporter for the Seattle Times newspaper mentions an interview with Rick Ludtke, the former Boeing Engineer who designed the new alert, who says he remembers the Southwest proposal and how Boeing managers told him about their implementation. “We laugh at them. We thought they were crazy». What is really striking is the climate of corruption that these facts reveal, if confirmed. The 737 MAX aircraft, once certified, had two fatal accidents, with Boeing’s accusations against Lion Air, the airline that dropped the first of the planes, being especially serious.

The Seattle Times speaks to Southwest, which declined to answer questions about the specific details of the lawsuit, saying only that it disagrees with what is said in the lawsuit. The whistleblowers are acting on behalf of people who bought tickets on Southwest flights between the first MAX crash in October 2018 and the second in March 2019, saying Boeing and Southwest hid safety flaws to keep the plane flying.

Chinese coup against Boeing

The big question is whether the current management of the American company is still capable of reacting to the chaos or whether the process it is going through is irreversible. After the loss of competitiveness by abandoning the Boeing 757 production line and not having a substitute to complete the mid-range segment, the company entered an irreversible cycle of speculation and lack of management unable to redirect the aerospace giant, in other words had lost the competitive capacity of the market. History from this point has marked a management change increasing conflicts and difficulties for the Boeing company to continue being reliable. The supply chains became corrupt, surfacing countless news that set off the alarm lights due to the lack of capacities to face the problems created by the laziness of own management. Some problems faced by Boeing continue to affect the company, such as the statements of Tim Clarke, the General Director of Emirates Airline, who said that most of the Boeing 777 delivered by the American manufacturer had problems. Another difficulty appears in the statements of Michael O’Leary, the General Director of the leading low cost airline in Europe, Ryanair, saying that there are many problems with the planes it receives, expressing that «Boeing today is a headless chicken». The two-year delay in sight for the delivery of the first 777X; the re-approval process for the Boeing 787 is currently awaiting recertification and that the company itself submitted incomplete documents to the FAA; or that Qantas Airways has completely abandoned Boeing for Airbus, while continuing to add to long-standing deficiencies.

The most recent blow has been very significant with the cancellation of an order for just over a hundred aircraft by China Southern Airlines, one of the large Chinese airlines, where it has marked a very harsh response from the market with the greatest growth potential in the world, which is a very worrying message for the American manufacturer.

The Boeing Company historically showed itself to the world for offering the best developed. His knowledge and technique seemed second to none. After the absorption of McDonnell Douglas Corporation, it began to cast shadows of doubt on its operation. However, the big problem came later: it was the decision to prioritize short-term benefit over technical responsibility; was to put economists before engineers with eloquent abilities.

The big question that the world of air transport is asking is whether the current management and the Shareholders’ Meeting are still capable of reacting to the prevailing chaos or if the process it is going through is irreversible, while Boeing is going through its worst crisis in its entire history emphatically seeking to fly over the turbulent times generated by its own irresponsibility.

PUBLISHER: Airgways.com
DBk: Seattletimes.com / Boeing.com / Rick Ludtke / Faa.gov / Airgways.com
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