Fallo Judicial tragedia AU2553

AW | 2021 12 24 10:08 | AIR INVESTIGATION / GOVERNMENT

Justicia absolvió a los acusados tragedia aérea Austral

Austral__Isologotype IB

El Tribunal Oral Federal (TOF) Nº 5 de la República Argentina ha dado a conocer el veredicto del fallo judicial de la tragedia aérea del vuelo AU2553 de Austral Líneas Aéreas; mientras que los fundamentos se conocerán el 25 de Marzo de 2022. Después de veinticuatro años de tramitación de la causa, el Tribunal Oral Federal 5 absolvió este Jueves 23/12 a todos los imputados por la caída del avión McDonnell Douglas DC-9-32 matrícula LV-WEG de la aerolínea Austral Líneas Aéreas que se precipitó a tierra el 10 de Octubre de 1997 en Nuevo Berlín, cerca de la ciudad uruguaya de Fray Bentos.

Los jueces Daniel Obligado, Adriana Pallioti y José Martínez Sobrino dieron a conocer en el mediodía del día Jueves 23 de Diciembre de 2021 el veredicto, después de dos años de tramitación del juicio. Los fundamentos se conocerán el 25 de Marzo de 2022. El fallo absolvió a 34 imputados, en rigor, 33, porque uno falleció durante la sustanciación del debate y, en su caso, se extinguió la acción penal por el deceso. El tribunal dispuso todas las absoluciones argumentando que no se había acreditado la participación de cada uno de ellos en la tragedia y porque la fiscalía, a cargo del Juan Patricio García Elorrio, no formuló acusaciones en contra de los imputados.

La causa se inició como consecuencia de la caída de la aeronave y por el delito de «Estrago Doloso» del vuelo AU2553 de Austral Líneas Aéreas, que causó la muerte de 74 personas a bordo. El vuelo se dirigía desde Posadas/PSS a Buenos Aires/AEP y se precipitó a tierra en la Estancia Magallanes, localizada en el pueblo de Nuevo Berlín. La aeronave McDonnell Douglas DC-9-32, registro LV-WEG impactó en la zona rural cercana a la ciudad uruguaya de Fray Bentos.

Austral Líneas Aéreas había estado en manos de la española Iberia hasta 1995 y, al momento del siniestro, pertenecía al Instituto Nacional de Industria (INI) de España. La Comisión Investigadora de Accidentes Aéreos (CIADA) de Uruguay concluyó que la caída de la aeronave se produjo como consecuencia directa de una errónea decisión del copiloto que produjo la pérdida de control de la nave. Ese error fue inducido por el congelamiento de los tubos de Pitot (sensor de velocidad) y la inexistencia en el avión de la alarma recomendada para alertar sobre esa situación, no homologadas por la Fuerza Aérea Argentina, así como la falta de entrenamiento adecuado de los pilotos.

Vuelo AU2553

AW-Austral__DC-9-32-LV-WEG

La tripulación del vuelo estaba integrada por Jorge Cécere (Comandante), Horacio Núñez (Copiloto), Susana Trotta (Comisaria de a bordo), Bibiana Rumachella (Primera Auxiliar) y Fernando Álvarez (Segundo Auxiliar). El Capitán era Jorge Cécere, de 40 años, quien había estado con la aerolínea desde 1989 y registró 9.238 horas, incluidas 223 horas en el DC-9. El Primer Oficial fue Horacio Núñez, quien también tenía 40 años. Había estado con la aerolínea desde 1993 y tenía 2.910 horas de vuelo. Tenía más experiencia en el DC-9 que el Comandante Jorge Cécere, con 1.384 horas en ese avión.

La aeronave involucrada en el accidente fue un McDonnell Douglas DC-9-32, matrícula LV-WEG. Tuvo su vuelo inaugural en 1969, y tenía veintiocho años en el momento del accidente. Anteriormente había operado para Iberia con matrícula EC-BQT, y fue transferida a la aerolínea en 1993 tras la compra de la compañía por parte de la aerolínea española.

La aeronave, que partió de Posadas y debía aterrizar en el Aeropuerto Buenos Aires Jorge Newbery/AEP se vio obligada a desviarse hacia Fray Bentos para evitar una tormenta. El examen del Registrador de Datos de Vuelo (FDR) de la aeronave reveló que poco después de que ocurriera la desviación, el indicador de velocidad aérea de la aeronave comenzó a caer a una velocidad aérea indicada alarmantemente baja. Desconocido para los pilotos, esto no fue causado directamente, por una pérdida de potencia, sino por el hielo formado dentro del Tubo Pitot, que lee la velocidad del aire para el indicador midiendo la presión del aire de entrada. El hielo que obstruía el Tubo de Pitot reducía el flujo de aire, dando así una velocidad de aire erróneamente baja indicada.

En respuesta a lo que interpretaron como una pérdida de potencia del motor, los pilotos aumentaron gradualmente la potencia de los motores para mantener la velocidad del aire; al no ver ninguna mejora, se pusieron en contacto con la torre de control del aeropuerto de Ezeiza y solicitaron autorización para descender a una altitud más baja. Después de no recibir respuesta, el Capitán decidió descender a una altitud más baja para aumentar la velocidad incluso sin autorización recibida del Control de Tráfico Aéreo. Mientras descendía de su altitud asignada de 35,000 pies y alcanzaba los 31,700 pies, el Capitán identificó la indicación de velocidad aérea defectuosa y ordenó al Primer Oficial que dejara de descender y redujera la velocidad, porque las lecturas no eran confiables. Sin embargo, el Primer Oficial hizo caso omiso de las órdenes del Capitán y desplegó los listones de las alas para mantener su altitud y reducir la velocidad de parada del avión. En consecuencia, en este punto el avión en realidad estaba volando a una velocidad más alta de lo normal; estaba descendiendo, lo que aumentaba aún más la velocidad del aire a un punto peligrosamente cercano a VNE, el «nunca exceder la velocidad», por encima del cual podría ocurrir un daño estructural a la aeronave. Con los slats extendidos a una velocidad más allá de sus límites operativos, una de ellas fue arrancada de la aeronave, causando una asimetría catastrófica en el flujo de aire sobre las alas. El avión se volvió inmediatamente incontrolable y se estrelló.

Según una investigación de las Fuerzas Aéreas Argentina (FAA) y la Fuerza Aérea Uruguaya (FAU), el Tubo Pitot, el principal instrumento para medir las velocidades aéreas de las aeronaves, se congeló cuando la aeronave pasó a través de una nube cumulonimbus de 15.000 metros (49.000 pies) de altura, bloqueando el instrumento y haciendo que diera una lectura falsa. Agravando este problema estaba la ausencia de la alarma diseñada para reportar el mal funcionamiento, lo que plantea serias dudas sobre las irregularidades de inspección por parte de la Fuerza Aérea Argentina en ese tiempo.

Durante el descenso, el FDR registró un aumento en la velocidad del aire de 300 km/h (160 kn) a 800 km/h (430 kn) en tres segundos, lo que solo podía significar el descongelamiento repentino del Tubo de Pitot. Los especialistas estimaron que el avión se estrelló casi perpendicularmente al suelo, en un ángulo de casi 90° con respecto a la superficie, a una velocidad de 1.200 km/h (650 kn). Dependiendo de la fuente, el cráter dejado por el accidente tenía seis metros (20 pies) de profundidad y 30 metros (98 pies) de ancho, 25 pies (7,6 m) de profundidad y 30 pies (9,1 m) de ancho, o 25 pies (7,6 m) de profundidad y 80 pies (24 m) de ancho.

Cronología judicial

En 2003 los imputados habían sido sobreseídos, pero mediante apelaciones, tres años más tarde, resultaron procesados por el cargo de Estrago Doloso, y en sucesivas etapas (2013, 2017 y 2018) la causa llegó a la etapa de juicio. El debate comenzó el 26 de Marzo 2018 y un año y medio después las querellas pidieron que los imputados fueran condenados a 25 años de prisión, pero la fiscalía no formuló acusación y reclamó la absolución de todos los imputados por el «beneficio de la duda».

La fiscalía había pedido, no obstante, penas para el ex Director de Certificación Aeronáutica, Danilo Wenk, pero tampoco la causa prosperará en su caso ya que murió el 15 de Diciembre de 2021, antes de que se conociera el veredicto. Entonces, la acción penal en su contra se extinguió.

El fallo exculpó a Manuel Morán, ex-Presidente de Austral Líneas Aéreas, Director de Iberia y titular de Aerolíneas Argentinas y su controlante Interinvest S.A.; Mario Víctor Sruber, Vicepresidente de Austral; Gabriel Mario Pérez Junqueira, Gerente de Asesoría de Aerolíneas Argentinas y Director de Austral, al igual que Walter Hayas, Mario Daniel Cardoni, Fernando José Francisco Mayorga, Francisco Javier Monzón y Ángel Rafael Sanchis Herrero. También benefició a Javier Losa de la Cruz, Gerente Técnico de Austral; Jorge Belarmino Fernández, Gerente de Mantenimiento; Ricardo Embon, Gerente de Planeamiento e Ingeniería; Andrés Alberto Arribillaga, Instructor de Vuelo; Juan Manuel Baigorria, Director Nacional de Aeronavegabilidad; Carlos Horacio González, Director de Habilitación y Fomento del Comando de Regiones Aéreas; Hugo Alberto Adib, Director de Certificación Córdoba; Carlos Carmenini, Jefe de Transporte Aéreo Regular; Norberto Alfredo Sotelo Ossa, Director Aviación de Transporte; Eduardo Sánchez Ara, Director de Certificación Córdoba; Guillermo Destefanis y Juan Fortuny, integrantes de la Comisión Asesora de Licencias de Funciones Aeronáuticas Civiles.

El fallo también abarca a Enrique Ventura de Anchorena, Gerente de Operaciones de Austral Líneas Aéreas; Pablo Alfredo Chini, Gerente de Aseguramiento de Calidad; Norberto Hugo Nieves, Auditor de Aseguramiento de Calidad; Miguel Arturo Salvioli, Subgerente de Ingeniería; Norberto Alejandro Verne, Subgerente de Planeamiento; Claudio Marcelo Gorla, Inspector de la Dirección Nacional de Aeronavegabilidad, al igual que Héctor Alejandro Pérez, Juan Casimiro Astrada Ladrón de Guevara, este último quien intervino en el proceso de habilitación y certificación de la aeronave siniestrada. La resolución del Tribunal alcanza también a Eduardo Carlos Ford, Gerente de Operaciones de Vuelo; Alberto Muñoz, Gerente de Logística de Austral; y Rodolfo Gerardo Giromini, Instructor de vuelo al igual que Roberto Luis Pignato, y Ángel Norberto Esnagola, quienes instruyeron a los pilotos que protagonizaron el siniestro.

Court ruling tragedy AU2553

Justice acquitted the accused Austral air tragedy

AW-Austral 2553_003

The Federal Oral Court (TOF) No. 5 of the Argentine Republic has released the verdict of the court ruling on the plane tragedy of Austral Líneas Aéreas flight AU2553; While the grounds will be known on March 25, 2022. After twenty-four years of processing the case, the Federal Oral Court 5 acquitted this Thursday 12/23 all those accused of the crash of the McDonnell Douglas DC-9-32 plane. Registration LV-WEG of the Austral Lineas Aereas airline that crashed to the ground on October 10, 1997 in Nuevo Berlin, near the Uruguayan city of Fray Bentos.

Judges Daniel Obligado, Adriana Pallioti and José Martínez Sobrino announced the verdict at noon on Thursday, December 23, 2021, after two years of processing the trial. The grounds will be known on March 25, 2022. The ruling acquitted 34 defendants, strictly speaking, 33, because one died during the debate and, where appropriate, the criminal action for the death was terminated. The court ordered all the acquittals arguing that the participation of each of them in the tragedy had not been proven and because the prosecution, in charge of Juan Patricio García Elorrio, did not formulate accusations against the accused.

The case was initiated as a result of the crash of the aircraft and the crime of «Painful Havoc» of Austral Lineas Aereas flight AU2553, which caused the death of 74 people on board. The flight was heading from Posadas/PSS to Buenos Aires/AEP and landed at the Estancia Magallanes, located in the town of Nuevo Berlin. The McDonnell Douglas DC-9-32 aircraft, registration LV-WEG, hit the rural area near the Uruguayan city of Fray Bentos.

Austral Lineas Aereas had been in the hands of Spain’s Iberia until 1995 and, at the time of the incident, it belonged to the National Institute of Industry (INI) of Spain. The Uruguayan Air Accident Investigative Commission (CIADA) concluded that the crash of the aircraft occurred as a direct consequence of an erroneous decision by the co-pilot that caused the loss of control of the aircraft. This error was induced by the freezing of the Pitot tubes (speed sensor) and the non-existence in the aircraft of the recommended alarm to alert about this situation, not approved by the Argentine Air Force, as well as the lack of adequate training of the pilots.

Flight AU2553

The flight crew was made up of Jorge Cécere (Commander), Horacio Núñez (Copilot), Susana Trotta (Flight Commissary), Bibiana Rumachella (First Assistant) and Fernando Álvarez (Second Assistant). The Captain was Jorge Cécere, 40, who had been with the airline since 1989 and logged 9,238 hours, including 223 hours on the DC-9. The First Officer was Horacio Núñez, who was also 40 years old. He had been with the airline since 1993 and had 2,910 flight hours. He had more DC-9 experience than Captain Jorge Cécere, with 1,384 hours on that plane.

THE ACCIDENTED AIRCRAFT McDONNELL DOUGLAS DC-9-32 AUSTRAL LÍNEAS AÉREAS LV-WEG REGISTRY

The aircraft involved in the accident was a McDonnell Douglas DC-9-32, registration LV-WEG. He had his maiden flight in 1969, and he was twenty-eight years old at the time of the accident. It had previously operated for Iberia with registration EC-BQT, and was transferred to the airline in 1993 after the purchase of the company by the Spanish airline.

The aircraft, which left Posadas and was supposed to land at the Buenos Aires Jorge Newbery/AEP Airport, was forced to divert to Fray Bentos to avoid a storm. Examination of the aircraft’s Flight Data Recorder (FDR) revealed that shortly after the deviation occurred, the aircraft’s airspeed indicator began to drop to an alarmingly low indicated airspeed. Unknown to pilots, this was not caused directly, by a loss of power, but by ice formed inside the pitot tube, which reads the air speed for the gauge by measuring the intake air pressure. Ice obstructing the pitot tube reduced airflow, thus giving an erroneously low indicated air velocity.

In response to what they interpreted as a loss of engine power, the pilots gradually increased engine power to maintain airspeed; Seeing no improvement, they contacted the Ezeiza airport control tower and requested authorization to descend to a lower altitude. After receiving no response, the Captain decided to descend to a lower altitude to increase speed even without authorization received from Air Traffic Control. While descending from his assigned altitude of 35,000 feet and reaching 31,700 feet, the Captain identified the faulty airspeed indication and ordered the First Officer to stop descending and slow down, because the readings were unreliable. However, the First Officer ignored the Captain’s orders and deployed the wing slats to maintain his altitude and reduce the aircraft’s stopping speed. Consequently, at this point the plane was actually flying at a higher speed than normal; it was descending, further increasing airspeed to a point dangerously close to VNE, the «never overspeed» point, above which structural damage to the aircraft could occur. With the slats extended at a speed beyond their operational limits, one of them was ripped away from the aircraft, causing catastrophic asymmetry in the airflow over the wings. The plane immediately became uncontrollable and crashed.

According to an investigation by the Argentine Air Force (FAA) and the Uruguayan Air Force (FAU), the Pitot Tube, the main instrument for measuring aircraft air speeds, froze when the aircraft passed through a cumulonimbus cloud of 15,000 meters (49,000 feet) high, blocking the instrument and causing it to give a false reading. Compounding this problem was the absence of the alarm designed to report the malfunction, which raises serious doubts about the inspection irregularities by the Argentine Air Force at that time.

During the descent, the FDR recorded an increase in air speed from 300 km/h (160 kn) to 800 km/h (430 kn) in three seconds, which could only mean the sudden thawing of the Pitot Tube. Specialists estimated that the plane crashed almost perpendicular to the ground, at an angle of almost 90° to the surface, at a speed of 1,200 km/h (650 kn). Depending on the source, the crater left by the accident was six meters (20 feet) deep and 30 meters (98 feet) wide, 25 feet (7.6 m) deep and 30 feet (9.1 m) wide. wide, or 25 feet (7.6 m) deep and 80 feet (24 m) wide.

Judicial chronology

In 2003 the defendants had been dismissed, but through appeals, three years later, they were prosecuted for the charge of Painful Havoc, and in successive stages (2013, 2017 and 2018) the case reached the trial stage. The debate began on March 26, 2018 and a year and a half later the complaints asked that the accused be sentenced to 25 years in prison, but the prosecution did not file an accusation and demanded the acquittal of all the accused for the «benefit of the doubt».

The prosecution had, however, requested penalties for the former Director of Aeronautical Certification, Danilo Wenk, but the case will not prosper in his case either since he died on December 15, 2021, before the verdict was known. Then, the criminal action against him was extinguished.

The ruling exonerated Manuel Morán, former President of Austral Líneas Aéreas, Director of Iberia and head of Aerolineas Argentinas and its controlling company Interinvest S.A.; Mario Víctor Sruber, Vice President of Austral; Gabriel Mario Pérez Junqueira, Advisory Manager of Aerolineas Argentinas and Director of Austral, as well as Walter Hayas, Mario Daniel Cardoni, Fernando José Francisco Mayorga, Francisco Javier Monzón and Ángel Rafael Sanchis Herrero. It also benefited Javier Losa de la Cruz, Austral’s Technical Manager; Jorge Belarmino Fernández, Maintenance Manager; Ricardo Embon, Planning and Engineering Manager; Andrés Alberto Arribillaga, Flight Instructor; Juan Manuel Baigorria, National Director of Airworthiness; Carlos Horacio González, Director of Qualification and Promotion of the Air Regions Command; Hugo Alberto Adib, Director of Córdoba Certification; Carlos Carmenini, Head of Regular Air Transport; Norberto Alfredo Sotelo Ossa, Director of Transport Aviation; Eduardo Sánchez Ara, Director of Córdoba Certification; Guillermo Destefanis and Juan Fortuny, members of the Civil Aeronautical Functions Licensing Advisory Commission.

The ruling also covers Enrique Ventura de Anchorena, Austral Lineas Aereas Operations Manager; Pablo Alfredo Chini, Quality Assurance Manager; Norberto Hugo Nieves, Quality Assurance Auditor; Miguel Arturo Salvioli, Deputy Manager of Engineering; Norberto Alejandro Verne, Deputy Manager of Planning; Claudio Marcelo Gorla, Inspector of the National Airworthiness Directorate, as well as Héctor Alejandro Pérez, Juan Casimiro Astrada Ladrón de Guevara, the latter who intervened in the qualification and certification process of the wrecked aircraft. The Court’s resolution also reaches Eduardo Carlos Ford, Flight Operations Manager; Alberto Muñoz, Austral Logistics Manager; and Rodolfo Gerardo Giromini, Flight Instructor like Roberto Luis Pignato, and Ángel Norberto Esnagola, who instructed the pilots who were involved in the accident.

PUBLISHER: Airgways.com
DBk: Pjn.gov.ar / Airgways.com
AW-POST: 202112241008AR

A\W   A I R G W A Y S ®

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s