La “Ground Zero” de Manhattan

AW | 2016 09 11 11:48 | AIR INVESTIGATION

ATTACK 11S

El ataque contra el WTC fue un trauma que sumió al mundo entero en las espesuras del miedo: en la primera semana después de la tragedia, las líneas aéreas de los EE. UU. y europeas disminuyeron 70.000 puestos de trabajo. American Airlines y United Airlines, las aerolíneas cuyos aviones fueron utilizados en los ataques, cancelaron 20.000 puestos cada uno. British Airways registró 7000 pérdidas de trabajo y la Virgin Atlántic 1200. El consejo de Turismo mundial (World Travel and Tourism Council) estimó que la demanda de viajes y turismo bajó un 10 % en todo el mundo.

Sin embargo, como lo señaló Raymond Kelly, exdirector de la Policía de New York, la ciudad le enseñó al mundo el significado del concepto de resiliencia. “La ciudad se recuperó de muchas cosas ese mismo año. Para mí fue alucinante ver cómo enseguida la vida continuaba por encima de Canal Street (calle que va de Manhattan a New Jersey). Era una sensación buena, era un “eh, vamos a superar esto”, “vamos a mantener Nueva York tal y como el mundo entero lo ha conocido…”.

Con la reconstrucción del Bajo Manhattan, área donde se ubicaba el WTC, 511 empresas empezaron a mudarse a la zona desde el 2005, entre ellas Conde Nast Publications, Harper Collins, GroupM y Time. En noviembre de 2014 fue inaugurado el edificio Torre de la Libertad – 104 pisos y 542 metros de altura, a donde se han instalado más de 800 compañías de tecnología, publicidad y medios de comunicación e información. En total, ya trabajan allí 310.000 personas en más de 8700 firmas y se espera que ambas cifras sigan subiendo.

La zona, por otro lado, ha dejado de ser exclusivamente comercial, como lo fue hasta el 11-S, cuando el sector era percibido como un lugar exclusivo para el trabajo. Según datos oficiales de la ciudad de New York, de los 25.000 residentes que había en el 2001, se pasó a 61.000 para 2015 y se proyecta un mayor crecimiento.

Por otra parte, el Battery Park y el corredor de la explanada se han convertido en espacios perfectos para practicar deporte. La zona, por supuesto, se ha transformado en un sector residencial en el cual el arriendo de un apartamento no cuesta menos de US$3.000 y su compra no es inferior a los US$600.000.

Al sector, además, llegan más de 9 millones de turistas cada año, y el memorial en honor a las víctimas, que incluye un museo inaugurado en 2014, es el segundo sitio más visitado de Nueva York, después de Times Square.

El bajo Manhattan ha resurgido en contra del terrorismo y el deseo de imponer el miedo de los extremistas.

La gran manzana se blinda
Estados Unidos y las potencias europeas dieron paso a un vertiginoso aumento de sus gastos en defensa luego de los atentados del 11-S. No era para menos: los ataques al WTC demostraban al mundo la capacidad que tenían los grupos terroristas de actuar, básicamente, contra cualquier ciudad en cualquier lugar del mundo.

De acuerdo con cifras del Institituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo, Sipri, EE. UU. pasó de tener un gasto de US$312.743 millones en 2001, a US$356.720 millones en 2002. Para 2003 la cifra ascendió a US$415.223 millones y, en 2011, cuando el gasto militar estadounidense alcanzó su punto máximo, fue de US$711.338 millones.

Michael Bloomsberg, alcade de New York entre 2002 y 2013, ordenó la creación de un servicio de inteligencia adscrito a una nueva agencia antiterrorista dentro del Departamento de Policía de la ciudad.

Durante esos años, la agencia pudo desarticular 16 tramas terroristas planeadas por grupos radicales islamistas, que buscaban derribar el puente de Brooklyn, atentar contra el Times Square o la Estatua de la Libertad e inundar el sur de Manhattan.

Además de eso, la Policía de New York se convirtió en la más numerosa del mundo con alrededor de 50.000 uniformados para prestar servicios a una ciudad de 8 millones de habitantes. Es decir, la tasa de policías de New York por cada 100.000 habitantes es de 562, muy por encima del estándar de la ONU que recomienda 300.

Nueva York, además, es escenario de fuertes despliegues de operativos de seguridad en días especiales como el 4 de julio, día de la Independencia de Estados Unidos o el 11 de septiembre.

“Los operativos son de verdad impresionantes y uno puede ver militares y policías en las calles vigilando. Dejar una maleta tirada en cualquier lugar es un acto impensable”, dice Margarita Strong, una caleña que vive en Queens.

La posibilidad de un ataque, por otro lado, ha hecho que los habitantes de New York desarrollen el hábito de denunciar todo comportamiento extraño y sospechoso que vean en la calle. Es la doctrina del “if you see something, say something” (si vez algo, di algo), que se ha ahondado en la conducta de los neoyorquinos.

“Ya es una costumbre. Las personas que vivimos en Nueva York sabemos que a la menor sospecha llamamos a la Policía para que se haga cargo”.

Nueva York, la llamada capital del mundo y la ciudad por excelencia del ‘American way of life’, trata de convertirse todos los días en una gran manzana blindada. AIRGWAYS ® Icon-AW

Ground Zero Manhattan

The attack on the WTC was a trauma that plunged the world into the thickets of fear: in the first week after the tragedy, the airlines of the United States. UU. and they decreased 70,000 European jobs. American Airlines and United Airlines, the airlines whose planes were used in the attacks, canceled 20,000 seats each. British Airways registered 7000 job losses and Virgin Atlantic 1200. The World Tourism Council (World Travel and Tourism Council) estimated that the demand for travel and tourism fell by 10% worldwide.

However, as noted Raymond Kelly, former director of the New York Police, the city taught the world the meaning of the concept of resilience. “The city recovered many things that year. For me it was amazing to see how quickly life went above Canal Street (street which runs from Manhattan to New Jersey). It was a good feeling, was a “hey, let’s get through this”, “we will keep New York as the whole world has known …”.

With the rebuilding of Lower Manhattan area where the WTC stood, 511 companies started moving into the area since 2005, including Condé Nast, Harper Collins, GroupM and Time. In November 2014 it was inaugurated the building of Freedom Tower – 104 floors and 542 meters high, where they have installed more than 800 technology companies, advertising and media and information. In total, 310,000 people already work there in more than 8,700 signatures and is expected to continue to rise both figures.

The area, on the other hand, has ceased to be purely commercial, as it was until 11-S, when the sector was perceived as a unique place to work. According to official data of the City of New York, of the 25,000 residents who had in 2001, it went to 61,000 by 2015 and further growth is projected.

Moreover, the Battery Park Esplanade corridor have become perfect spaces for sport. The area, of course, has been transformed into a residential area in which the lease of an apartment does not cost less than US $ 3,000 and your purchase is not less than $ 600,000.

The sector also reach more than 9 million tourists each year, and the memorial to honor the victims, including a museum opened in 2014, is the second most visited site in New York, after Times Square.

Lower Manhattan has resurged against terrorism and the desire to impose fear of extremists.

The Big Apple is shielded
United States and European powers gave way to a rapid increase in defense spending after the attacks of 11-S. It was no wonder: the WTC attacks showed the world the ability of terrorist groups had to act basically against any city anywhere in the world.

According to figures from the International Institituto of Peace Studies Stockholm SIPRI, USA. UU. went from an expense of US $ 312,743 million in 2001 to US $ 356,720 million in 2002. By 2003 the figure rose to US $ 415,223 million and in 2011, when US military spending peaked, was US $ 711,338 million.

Michael Bloomsberg, mayor of New York between 2002 and 2013, ordered the creation of an intelligence service attached to a new anti-terrorism agency within the Department of City Police.
During those years, the agency could dismantle 16 terrorist plots planned by Islamic radical groups seeking to topple the Brooklyn Bridge, attacking the Times Square and the Statue of Liberty and flood lower Manhattan.

Besides that, the New York Police became the largest in the world with about 50,000 soldiers to serve a city of 8 million people. That is, the rate of police of New York per 100,000 inhabitants is 562, well above the standard 300 UN recommends.

New York also is the scene of heavy deployments of security operations on special days like July 4th, Independence Day US or 11 September.

“The operations are really impressive and one can see soldiers and police on the streets watching. Leave a roll suitcase anywhere is an unthinkable act, “says Margarita Strong a caleña who lives in Queens.

 “The possibility of an attack, on the other hand, has made the people of New York to develop the habit of denouncing all strange and suspicious behavior they see on the street. It is the doctrine of “if you see something, say something” (if you see something, say something), which has delved into the conduct of New Yorkers.

“It’s a habit. People who live in New York know that inkling call the police to take charge. “

New York, the so-called capital of the world and the city par excellence of the ‘American way of life’, is becoming every day a large armored apple. A\W

Ξ A I R G W A Y S Ξ
SOURCE: elpais.com.co
DBk: Photographic © elpais.com.co
AW-POST: 201609111148AR
A\W A I R G W A Y S ®

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s