1er Aniversario tragedia Vuelo ET-302

ethiopian-primer-boeing-737-max-8AW | 2020 03 10 09:30 | AVIATION SAFETY

Ethiopian_Airlines_Logo.svg1er Aniversario tragedia aérea del vuelo ET-302 de Ethiopian Airlines

Este 10 Marzo 2020 se cumple el primer aniversario del accidente aéreo del vuelo ET-302 de Ethiopian Airlines de un Boeing 737-8 MAX, iniciando la puesta a tierra de la flota mundial de la línea 737 MAX en todo el mundo, comenzando una pesadilla para el constructor aeronáutico americano. Tras el segundo accidente de un avión de esta serie, las alarmas se encendieron acerca de las nosmas de seguridad en la fiscalización de los procesos aeronéuticos.

Cambios históricos

El 10 Marzo 2019 quedará grabado a fuego en la historia de la compañía Boeing. Ese domingo, en los despachos del gigante aeronáutico estadounidense recibieron la fatídica noticia de que un Boeing 737-8 MAX operado por la aerolínea Ethiopian Airlines había sufrido un accidente que le costó la vida a 157 personas. Una grave tragedia que disparó todas las alarmas al tratarse de la segunda aeronave de esta familia que se estrellaba en sólo cinco meses. El 29 Octubre 2018 un Boeing 737-8 MAX de Lion Air se había precipitado en similares circunstancias causando 189 muertos.

En poco más de tres días las principales autoridades aéreas de China, Europa y Estados Unidos prohibieron volar a los más de 300 aviones 737 MAX que en ese momento había en operación. De pronto, el avión más exitoso de la compañía que acumulaba 4.600 pedidos pendientes de entregar por aquel entonces, se convirtió en una pesadilla de la que un año después la empresa no ha sido capaz de despertarse.

Tanto en el caso del vuelo de Ethiopian como en el de Lion Air las primeras evidencias señalaron al sistema MCAS cómo origen de ambas tragedias. Esta parte del software de la aeronave no estaba presente en los modelos anteriores a la familia MAX. Precisamente, se trata de un asistente que ayuda a los pilotos a pilotar esta familia de aviones igual que sus predecesores.

Carrera comercial

El 737 MAX fue la respuesta de Boeing a los Airbus A320NEO. La compañía europea anunció en 2010 que iba a fabricar una nueva familia de aviones capaz de consumir un 20% menos que los modelos anteriores. Ante este anuncio, Boeing se vio forzada a responder para ofrecer una aeronave que tuviera niveles de consumo tan eficientes como los de los A320NEO.

Así llegó el diseño de los 737 MAX que, básicamente, añadían unos motores más eficientes al diseño anterior. Pero, precisamente esa decisión provocó un cambio en su posición en el avión que afectaba a algunas claves de su pilotaje como el punto de ataque, el ángulo gracias al que una aeronave consigue tener capacidad de generar sustentación. La principal función del MCAS era asistir a los pilotos para que no notaran la diferencia con los anteriores modelos. Esta cuestión fue clave para no obligar a las aerolíneas a certificar a sus pilotos para pilotar los nuevos aviones, lo que facilitó mucho que optaran por renovar sus flotas con aviones 737 MAX. Un piloto certificado para un 737 de la generación anterior podía pilotar un MAX pasando una simple formación teórica sin tener que pasar ni formación en el simulador. Esta característica, que fue uno de los pilares del éxito comercial de esta familia de aviones, fue el origen de la actual crisis.

Daños colaterales

Desde que las autoridades obligaran a parar a los 737 MAX, las cuentas de Boeing no han parado de sufrir. La compañía cerró el ejercicio 2019 con pérdidas de 578 millones de euros, su primer resultado anual negativo en décadas y una caída de facturación del 24%.

La partida destinada a compensar a compañías aéreas que tenían que operar los MAX suma miles de millones y no para de subir. En paralelo, la acción del fabricante aeronáutico ha perdido el 44% de su valor desde el 10 Marzo 2019, 100.000 millones de dólares se han esfumado. A nivel corporativo, las consecuencias en Boeing han sido de alto calado. La compañía ha decidido dejar producir aviones 737 MAX hasta que no se conozca la fecha en la que el avión tendrá permiso para volver a volar. Además, el CEO de Boeing, Dennis Muilenburg, fue destituido por su gestión de la crisis.

Todo el sector aeronáutico en su conjunto está sufriendo los efectos de esta pesadilla. Desde los proveedores de la propia Boeing a las 70 aerolíneas que tenían, o contaban con tener a lo largo de este año, aviones 737 MAX en sus flotas han visto como sus previsiones de negocio saltaban por los aires.

A la falta de los aviones se ha sumado un ingrediente de lo más venenoso para las empresas: la incertidumbre. La imposibilidad de predecir cuánto tiempo estarán los aviones parados es letal para la programación de las líneas aéreas. Los plazos han ido posponiéndose a la misma velocidad que el tiempo consumía hojas del calendario. De las semanas se pasó a los meses hasta llegar a un momento en el que todos los involucrados tiraron la toalla y dejaron de vaticinar fecha de vuelta para el 737 MAX. Nadie sabe cuándo este avión podrá volver a volar.

En estos momentos todo está en manos de la Administración Federal de Aviación de EEUU (FAA). El organismo responsable de la seguridad aérea de Estados Unidos está realizando tanto las tareas de certificación de la aeronave como del proceso que, en su día, permitió volar a un avión sin detectar los problemas que tenía parte de su software. Esta circunstancia ha sumado a los problemas económicos una crisis de confianza en los procesos que las aeronaves pasan antes de recibir luz verde para surcar los aires.

El primer pilar de la industria aérea es la seguridad. Para el transporte con menor tasa de mortalidad la confianza en los procesos de certificación son clave a la hora de que todos los participantes en esta industria realicen su actividad con la confianza de que las certificaciones son fiables. La crisis del 737 MAX ha aflorado las debilidades del sistema y, en estos momentos, se trabaja para que en el futuro no pueda volver a pasar algo así.

La pasada semana el Congreso estadounidense lanzó sus primeras conclusiones sobre la certificación del 737 MAX y no pudo ser más contundente: “es un avión fundamentalmente defectuoso y peligroso, que demuestra la necesidad de reformar las reglamentaciones sobre la certificación de aviones de línea”.

En definitiva, los 12 últimos meses han supuesto un antes y un después para la industria aeronáutica en su conjunto. Un periodo que ha estado marcado por la incertidumbre y que aún cuenta con muchas incógnitas por despejar hasta volver a los niveles de confianza previos al accidente del 737 MAX. Las decisiones que se adopten en los próximos meses marcarán, no solo el futuro de Boeing, sino el de el conjunto de la industria. AW-Icon AW001

Image result for Ethiopian Airlines Boeing 737 MAX1st Anniversary tragedy Flight ET-302

1st Anniversary aerial tragedy of Ethiopian Airlines flight ET-302

This March 10, 2020 marks the first anniversary of the Ethiopian Airlines flight ET-302 crash of a Boeing 737-8 MAX, starting the grounding of the world fleet of the 737 MAX line worldwide, starting a nightmare for the American aeronautical builder. After the second accident of an airplane of this series, the alarms went on about the nosmos of security in the control of the aeronautical processes.

Historical changes

On March 10, 2019, it will be etched in the history of the Boeing company. That Sunday, in the offices of the American aeronautical giant they received the fateful news that a Boeing 737-8 MAX operated by Ethiopian Airlines had suffered an accident that cost 157 people their lives. A serious tragedy that triggered all alarms as it was the second aircraft of this family that crashed in just five months. On October 29, 2018, a Lion Air Boeing 737-8 MAX had rushed under similar circumstances causing 189 deaths.

In little more than three days the main air authorities of China, Europe, and the United States banned the flight of the more than 300 737 MAX aircraft that were currently in operation. Suddenly, the most successful aircraft of the company that accumulated 4,600 orders pending delivery at that time, became a nightmare from which a year later the company has not been able to wake up.

Both in the case of the Ethiopian flight and the Lion Air flight, the first evidence pointed to the MCAS system as the origin of both tragedies. This part of the aircraft software was not present in the models prior to the MAX family. Precisely, it is an assistant who helps pilots to fly this family of aircraft just like their predecessors.

Commercial race

The 737 MAX was Boeing’s response to the Airbus A320NEO. The European company announced in 2010 that it would manufacture a new family of aircraft capable of consuming 20% ​​less than previous models. Before this announcement, Boeing was forced to respond to offer an aircraft that had consumption levels as efficient as those of the A320NEO.

Thus came the design of the 737 MAX which basically added more efficient engines to the previous design. But, precisely that decision caused a change in its position on the plane that affected some keys of its piloting as the point of attack, the angle thanks to which an aircraft manages to have the capacity to generate lift. The main function of the MCAS was to assist the pilots so that they did not notice the difference with the previous models. This issue was key to not force airlines to certify their pilots to pilot the new aircraft, which made it much easier for them to choose to renew their fleets with 737 MAX aircraft. A pilot certified for a 737 of the previous generation could pilot a MAX passing a simple theoretical training without having to pass or training in the simulator. This characteristic, which was one of the pillars of the commercial success of this family of aircraft, was the origin of the current crisis.

Collateral damage

Since the authorities forced to stop at 737 MAX, Boeing’s accounts have not stopped suffering. The company closed the 2019 financial year with losses of 578 million euros, its first negative annual result in decades and a turnover drop of 24%.

The item intended to compensate airlines that had to operate the MAX totals billions and does not stop rising. In parallel, the action of the aeronautical manufacturer has lost 44% of its value since March 10, 2019, 100 billion dollars have vanished. At the corporate level, the consequences on Boeing have been high. The company has decided to let 737 MAX planes be produced until the date on which the plane will be allowed to fly again is known. In addition, Boeing CEO Dennis Muilenburg was dismissed for his crisis management.

The entire aeronautical sector as a whole is suffering the effects of this nightmare. From the suppliers of the Boeing itself to the 70 airlines that had, or had to have throughout this year, 737 MAX aircraft in their fleets have seen how their business forecasts jumped through the air.

The lack of airplanes has added a most poisonous ingredient for companies: uncertainty. The impossibility of predicting how long the planes will be standing is lethal for the programming of the airlines. The deadlines have been postponed at the same speed as time consumed calendar sheets. The weeks passed to the months until they reached a time when everyone involved threw in the towel and stopped predicting the return date for 737 MAX. Nobody knows when this plane can fly again.

At the moment everything is in the hands of the US Federal Aviation Administration (FAA). The agency responsible for air safety in the United States is performing both the certification tasks of the aircraft and the process that, in its day, allowed to fly to an airplane without detecting the problems that had part of its software. This circumstance has added to the economic problems a crisis of confidence in the processes that the aircraft go through before receiving the green light to cross the air.

The first pillar of the airline industry is security. For transport with a lower mortality rate, confidence in certification processes is key when all participants in this industry carry out their activity with the confidence that certifications are reliable. The 737 MAX crisis has surfaced the weaknesses of the system and, right now, work is being done so that something like this cannot happen again in the future.

Last week the US Congress launched its first conclusions on the certification of 737 MAX and could not be blunter: “It is a fundamentally defective and dangerous aircraft, which demonstrates the need to reform the regulations on the certification of airplanes”.

In short, the last 12 months have been a before and after for the aeronautical industry as a whole. A period that has been marked by uncertainty and still has many unknowns to clear until returning to the levels of confidence prior to the 737 MAX accident. The decisions taken in the coming months will mark, not only the future of Boeing but that of the industry as a whole. AW-Icon AW002

 

 

 

 

Ξ A I R G W A Y S Ξ
SOURCE: Airgways.com
DBk: Boeing.com / Transportation.gov / Airgways.com
AW-POST: 202003100930AR

A\W   A I R G W A Y S ®

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s